Afortunadamente, contamos con la ayuda de los portabebés ergonómicos para ayudarnos a llevar a nuestros bebés de forma que cuidemos nuestra espalda y además tengamos las manos libres.
Cuando hablamos de porteo a la cadera, nos referimos a la colocación del bebé en un punto intermedio entre la posición frontal y la que sería totalmente lateral en nuestro costado, ya que si lo colocaramos bajo nuestro brazo, nos dificultaría el movimiento del mismo.El porteo a la cadera ofrece muchas ventajas:
- Es ideal cuando nuestros peques quieren empezar a "ver mundo" y ya no les gusta ir todo el tiempo mirando hacia nosotros pero aún no nos atrevemos a colocarlos a la espalda.
- Además de ampliar el campo de visión de los bebés, también ampliamos el nuestro, ya que cuando los bebés van creciendo llega un momento en el que en posición frontal nos dificultan bastante ver por donde andamos.
- Favorece la interacción con nuestro niño. Tendremos suficiente campo de visión para ir mostrando el entorno a nuestro hijo y además poder conversar de forma cómoda. Esto me gusta especialmente con niños más grandecitos que ya hablan, ya que nos permite tener maravillosas conversaciones con ellos sin necesidad de agacharnos hasta su altura o tener que alzar la voz, incluso en lugares muy concurridos.
- Facilita el amamantamiento. Desde esta posición el bebé puede acceder fácilmente al pecho, por lo que es una posición recomendable para amamantar.
¿Qué portabebés me permiten portear a la cadera?
Lo cierto es que casi todos. Podemos portear a la cadera con muchos portabebés diferentes:
- Fular: hay muchos nudos a la cadera que podemos hacer con un fular, tanto elástico como tejido, que nos permitiran un porteo muy cómodo y versátil. Para la mayoría de nudos a la cadera bastará con un fular corto, aunque si tenemos uno largo podemos aprovechar para hacer nudos de varias capas que aumenten el soporte y con ello la comodidad.
- Bandolera: El el portabebé de cadera por excelencia. Aunque puede usarse delante y a la espalda, la postura más cómoda en mi opinión con una bandolera es a la cadera. La bandolera ofrece una colocación rápida y sencilla, además de un reducido tamaño por lo que resulta un portabebé muy recomendable. Especialmente útil cuando los bebés están aprendiendo a andar y alternan ratos caminando con ratos en brazos cuando se cansan. Es un portabebé tan práctico, que merece que le dediquemos una próxima entrada en exclusiva.
- Mei tai: Una de las opciones de colocación del mei tai, además de delante o a la espalda es a la cadera. Podremos utilizarlo en esta posición de forma muy sencilla.
- Pouch: Si bien no recomiendo el uso del pouch en posición cuna, sí puede ser una buena opción para portear a la cadera ya que se coloca de forma fácil y muy rápida. El inconveniente con respecto a otros portabebés como la bandolera de anillas es que su tamaño es fijo por lo que según vaya creciendo nuestro bebé no podremos adaptarlo a él.
- Mochila: Aunque no todas las mochilas ergonómicas ofrecen esta posibilidad, sí hay algunas marcas que llevan cierres que permiten soltar los tirantes del cuerpo de la mochila, permitiendo así su colocación a la cadera. Aunque personalmente creo no es el portabebé más cómdo para este uso.
- Tonga: Muy útil para porteo con niños grandecitos que ya pueden sostenerse activamente y para épocas calurosas. De reducidísimo tamaño por lo que podemos llevarlo siempre encima para un "porteo de emergencia". Como inconveniente es un portabebé que no cubre totalmente la espalda por lo que no nos dejará las dos manos libres, ya que deberemos sostener la espalda del bebé con una mano.
La "limitación" que tiene el porteo a la cadera es que se trata de un porteo asimétrico, en el que cargamos el peso sobre un sólo hombro por lo que por lo general podremos portear cómodamente durante períodos más cortos que con un portabebé que reparta el peso sobre los dos hombros. No obstante, si utilizamos por ejemplo un fular reforzando el nudo con varias capas bajo el culito del bebé y extendemos bien la tela sobre nuestra espalda (del mismo modo que ocurre con la bandolera de anillas), conseguiremos un porteo bastante confortable que podremos prolongar durante períodos de tiempo bastante largos.
A pesar de lo que muchos piensen, no es una forma de porteo reservada exclusivamente para bebés pequeños ya que son precisamente los niños más grandes que ya caminan los que alternan ratos en brazos más cortos cuando se cansan y casi siempre los llevamos sentados sin más sobre nuestra cadera o, en el caso de los papás, a veces sentados sobre sus hombros. Nos resultará muy práctico contar con un portabebé a mano que nos ayude en estas situaciones. Os animo a que probéis las diferentes opciones con vuestros portabebés y me contéis vuestras experiencias.










